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Blog con contenido variado. En caso de detectar links erróneos u obsoletos, se agradecerá un comentario en la entrada correspondiente a fin de retirar/actualizar dicha entrada. |
No me has entendido (8)
-¿Qué tal lo de tu adicción al sexo?
-Te hice caso, me puse en manos de profesionales.
-Claro, hay psicólogos muy buenos.
-No me has entendido.
Chistes de argentinos (15)
¿Qué resulta del cruce entre un gallego y una porteña?
Un conserje que se cree dueño del edificio.
Laico
- Papá, ¿qué significa laico?
- Pues mira, ¿ves que estás en medio de la tele?
- Sí
- Pues hazte a un laico, que no veo una mierda.
Cuando del humor rima con la cultura (12)
Al final de una cena organizada por Winston Churchill, su mayordomo ofrece la caja de puros a los invitados.
Uno de ellos, sin el menor escrúpulo, coge cinco puros y se los mete en su bolsillo, murmurando:
«Son para el regreso.»
«Gracias por haber venido de tan lejos» le contestó Churchill.
Cuando el humor rima con la cultura (11)
«Señor de Rivarol, ¿cuántos años me echa?» le pregunta una vieja coqueta al hombre célebre.
« ¿Porqué tendría que echarle años, Señora? ¿No tiene Ud. ya los suficientes? ».
Chistes de argentinos (14)
¿Cómo comienzan los argentinos sus cartas de amor?
"Ya sé que me extrañas..."
Cuando el humor rima con la cultura (10)
« Señora, va a echar mucho en falta al mariscal…» le aseguraron a la viuda del Mariscal de Boufflers durante su funeral.
« Seguramente, pero por lo menos sabré dónde pasa sus noches » suspiró.
Cuando el humor rima con la cultura (9)
Anna Tyskiewicz, futura condesa Potocka, disimulaba cuidadosamente un estrabismo divergente.
Pero Talleyrand, el patizambo más célebre de la Historia, conocía esta discapacidad de la condesa.
Ésta un día le preguntó: « ¿Cómo le va, Príncipe? ».
« Como Ud. puede verme, Señora », le respondió Talleyrand.
Cuando el humor rima con la cultura (8)
En el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, Louis Jouvet, profesor, a François Périer, joven alumno:
« Si Molière viese cómo interpretas a su Don Juan, regresaría a su tumba
».
Y Périer, en el mismo tono le contesta:
« Como Ud. ya lo ha interpretado antes que yo, esto lo volverá a su posición inicial ».
Cuando el humor rima con la cultura (7)
Durante una visita al palacio de Blenheim, casa ancestral de la familia Churchill, Lady Astor, el icono feminista debatía los derechos de las mujeres con Winston, al cual se le conocía por su desafección total a esta causa.
En el punto álgido de su desacuerdo, Lady Astor exclamó:
« ¡Winston, si fuese su esposa, pondría veneno en su vaso! ».
A lo cual Churchill reaccionó:
« Pues yo, Nancy, si fuese su marido, me lo bebería! ».
Chistes de argentinos (13)
Un porteño se encontraba haciendo el amor con su novia cuando ella dice:
- ¡Ay, dios mío!
El responde:
- Bueno... en la intimidad me podés llamar Oscar.
Cuando el humor rima con la cultura (6)
Churchill un día, "pinchando" a George Bernard Shaw, que
estaba muy delgado entonces:
« Al verle, todo el mundo podría pensar que la hambruna reina en Inglaterra ».
A lo cual Bernard Shaw replicó: « Sin embargo al verle a Ud., todo el mundo podría pensar que es Ud. la causa ».
Cuando el humor rima con la cultura (5)
La fealdad del Príncipe de Conti era notoria, debido a esto su mujer le engañaba sin vergüenza alguna.
Un día al irse de viaje el Príncipe de Conti le dijo a su esposa: «Señora, le recomiendo que no me engañe durante mi ausencia».
Y su esposa le susurró: «Señor, puede irse tranquilo: sólo tengo ganas de engañarle cuando le veo».
Cuando el humor rima con la cutura (4)
Cindy Crawford a Amanda Lear durante un cóctel: « Gracias por enviarme su libro, me ha encantado. Pero dígame, ¿quién se lo ha escrito? »
Amanda respondió con sonrisa vitriólica: « Me complace enormemente que haya apreciado mi libro. Pero dígame, ¿quién se lo ha leído? ».
Cuando el humor rima con la cultura (3)
Lady Astor increpó un día a Winston Churchill: « ¡Señor Churchill, Ud. es un borracho! ».
Churchill contestó de inmediato: « Y Ud. Señora, es fea... pero yo, mañana, estaré sobrio! ».
Chistes de argentinos (12)
Un comentarista deportivo
argentino dice:
Diego Armando Maradona es EL MEJOR jugador de Fútbol en el mundo
y... en Argentina tal vez uno de los mejores.
Cuando el humor rima con la cultura (2)
Durante un intercambio entre los dos rivales políticos del siglo XVIII, John Montagu, Conde de Sandwich y el reformista John Wilkes, Montagu dice a Wilkes:
« Señor, no sé si moriréis en el patíbulo o de sífilis.
A lo que Wilkes contesta:
« Eso depende, Señor si abrazo sus principios o a su querida.».
Monasterios Gallegos
Pincha sobre cada uno y te aparece al enlace donde podrás realizar una detenida visita virtual de 360º.
Cuando el humor rima con la cultura (1)
A un almirante británico que afirmaba: "¡Vosotros los
Franceses lucháis por el dinero, nosotros los Ingleses por nuestro honor !",
Robert Surcouf, célebre corsario nativo de St. Malo, replicó: «¡Señor, cada uno lucha por lo que no tiene!".
Dichos (44)
Nadie puede retroceder en el tiempo y tener un nuevo comienzo.
Pero todos podemos empezar hoy a construir un nuevo final (anónimo).
Chistes de argentinos (11)
¡Mamá, me violó un
argentino!
¿Cómo sabes que era argentino?
Porque me hizo darle las gracias.
Ilusiones ópticas
Las ilusiones ópticas son percepciones visuales que no se ajustan a la realidad del mundo que nos rodea. No solo son juegos (que también) sino que nos ayudan a entender cómo vemos y cómo reconstruimos el mundo.
Y es que las ilusiones ópticas ponen de manifiesto que nuestros ojos no son cámaras de vídeo que graban todo lo que ocurre, sino que nuestro cerebro interpreta y reelabora la información que nos proporcionan nuestros sentidos. La mayor parte de las veces esto no nos da problemas. Al contrario, nos ayuda. Pero en determinadas circunstancias, no tenemos suficiente información o nos influye el contexto y esta reconstrucción es ambigua o defectuosa. Aquí van 15 ejemplos, muchos de ellos clásicos.
Fuente: 15 ilusiones ópticas
Una impresora 3D crea una casa de adobe por 35 euros
La 'start up' italiana Wasp presenta una impresora de 12 metros de largo que genera con barro y adobe viviendas con estructuras circulares de 6 metros de diámetro.
Una gigantesca impresora 3D es capaz de fabricar casas de adobe con un precio de producción de 35 euros. Sus creadores, de la empresa italiana Wasp, han construido por el momento una de estas viviendas, que se encuentra en su sede de Massa Lombarda, pero aseguran que tienen pedidos de varios países, e incluso se plantean edificar "un pueblo entero".
La empresa propone esta tecnología para reconstruir viviendas después de una catástrofe
En una entrevista con Efe, el socio de Wasp, Gianluca Pugliese, señala que uno de los destinos idóneos para estas casas de adobe son las zonas en las que se ha producido una catástrofe y donde hay que realojar a la población que ha perdido su hogar. "En Italia, conozco a personas que llevan muchos años metidas en carpas. Con esta tecnología se pueden construir casas mejores", resalta.
Wasp moldea las casas una enorme impresora 3D, de 12 metros de alto y 7 de ancho, que no requiere más materia prima que barro y paja. Pugliese detalla que se necesita únicamente un equipo de cuatro personas para montar la máquina, para lo que se tarda dos días, y "darla de comer".
A un ritmo de unos 50 centímetros diarios, la impresora levanta la estructura principal de la casa en una semana. El resultado es una estructura de forma circular, de 6 metros de diámetro y 4 de altura, hueca en su interior (área de habitación) y sin techo. El experto indica que el tejado debe ser añadido después al armazón, adaptándolo a los requisitos urbanísticos del sitio donde se ubique la casa.
La impresora es capaz de levantar la estructura principal de la casa en una semana
Pero lo más llamativo es el coste de producción de la primera y por ahora única casa construida por Wasp con esta tecnología: "35 euros, incluida la gasolina para mover la tierra", dice. Remarca que la ventaja de esta construcción es que no precisa mover camiones para acarrear materiales, ya que la materia prima se puede obtener in situ.
Además de sin techo, la estructura sale de la impresora sin puerta ni ventanas. Publiese aclara que estos elementos hay que abrirlos después, cortando el adobe, aunque se trabaja en una mejora de la técnica que permita integrar las aberturas en el proceso. La impresora sí hace, en cambio, unos salientes que aparecen repartidos por toda la superficie exterior de la casa. "En ellos se pueden poner plantas, que secan el barro, o una huerta vertical para obtener comida", ilustra.
En el proyecto de Wasp, la impresora madre viaja acompañada de dos hijas que se encargan de convertir la choza en vivienda: una impresora 3D de 3 metros de alto monta los muebles, con material plástico, y otra más pequeña fabrica la vajilla.
Las tres impresoras (la más grande, desmontada en módulos) caben juntas en un contenedor de transporte estándar que puede ser trasladado a cualquier parte del mundo.
PEDIDOS DE TODO EL MUNDO
El desarrollador de Wasp adelanta que la start up trabaja para ver si puede hacer casas más altas -de hasta 9 metros- y anchas, y conseguir que la impresora se mueva por energía solar o eólica para reducir más los costes. Pugliese, que se encuentra al frente de la tienda abierta por Wasp el pasado septiembre en Madrid, señala que la empresa tiene "una lista de espera enorme", con pedidos "de todas las partes del mundo" para fabricar estas casas, como Taiwán, Siria y Sudamérica.
Fuente: Expansión
¿A qué velocidad saltan los radares?
Esta es la
velocidad exacta a la que salta el radar (y la multa que acarrea)
Los radares te dan un margen de
error, y es fácil de aprender: se basa en la regla del 7.
En autovía, cuando la señal marque 120, el radar
saltará a 128,4 km/h.
La regla del 7. Es
la que deben aprenderse los conductores que quieran evitar la foto de los radares que
la Dirección General de Tráfico (DGT) reparte por las carreteras. El margen de
error que dan estas máquinas es de 7 km/h cuando el límite de
velocidad de la vía en cuestión es de 100 km/h o menos. “Por
encima de 100 km/h, suma el 7%”, recuerda Tráfico. Si un vehículo supera el
límite establecido (contando con ese margen de error), salta el radar y llega la sanción.
A efectos prácticos, la
DGT recordó estas cifras hace unos días, para evitar una confusión que se
repite cada cierto tiempo entre los conductores. Los márgenes
actuales quedaron establecidos en 2014: cuando la velocidad máxima es de 40
km/h, el radar salta al superar los 47 km/h. En un tramo señalizado a 50
km/h, ese margen de error permite circular hasta 57 km/h, y así
sucesivamente: 67 km/h, 87 km/h…
Cuando el límite de
velocidad es superior a 100 km/h, es decir, en autopistas y autovías, rige
la regla del 7%. En consecuencia, si el punto controlado por el radar está
señalizado a 110 km/h, el aparato salta a los 117,7 km/h; por último,
en las zonas limitadas a 120 km/h,la foto no se dispara hasta que no superemos
los 128,4 km/h.
La DGT estableció esta
regla del siete porque los cinemómetros calculan la velocidad con una
posibilidad de error de entre el 3% y el 7%, aproximadamente, según la
antigüedad de los modelos. De ahí que se dé un margen a los automovilistas. En
su último tuit, por cierto, la DGT (y la Guardia Civil hizo lo mismo) no
distinguía entre radares fijos y radares móviles.
Hay un caso en el que no
rige esta norma: los tramos de velocidad controlada. En este
caso, no existe un aparato que capte la velocidad, sino que se detecta la hora
de entrada de un coche en la zona vigilada y, unos kilómetros más
adelante, la hora de salida, lo que permite calcular la velocidad media de
manera exacta.
El 69% de los
conductores utiliza algún tipo de avisador de radares –el único dispositivo
legal–, casi el 10% confiesa utilizar un detector de radares y casi un 1% un
inhibidor (estos dos últimos, ilegales). El objetivo de todos ellos, evitar las multas por exceso de velocidad, cuyo detalle está
claramente establecido por Tráfico.
Las infracciones
consideradas muy graves son constitutivas de delito y pueden
acarrear penas de prisión y retirada del carné de conducir.
Fuente: ELMOTOR
Dichos (40)
La vida es una pura contradicción.
"Separado" se escribe todo junto y "todo junto" se escribe separado (popular).
Chistes de argentinos (10)
¿Qué es la infidelidad para
un argentino?.. .
Dejar de mirarse en el espejo.
Dichos (38)
Vive el presente pero vívelo bien, de tal manera que el futuro sea una esperanza y el pasado una lección (anónimo).
Dichos (37)
Para ser exitoso no tienes que hacer cosas extraordinarias; sólo hacer cosas ORDINARIAS extraordinariamente bien (popular).
Dichos (36)
Siete honrados servidores me enseñaron cuanto sé. Ellos son:
¿Qué?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Por qué?, ¿Para qué? (anónimo).
Chistes de argentinos (9)
Un Argentino va a una farmacia de turno:
- "Che pibe, ¿me das 40 condones?"
El vendedor abre un cajoncito y cuenta:
- "...33, 34, 35. Lo siento señor, sólo me quedan 35."
- "¡Ya me arruinaste la noche! Pero bueh, dámelos igual."
Proverbio chino
Antes de dedicarte a la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas alrededor de tu casa y mírala por dentro.
Dichos (35)
Lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas, pero nadie te pregunta (anónimo).
Dichos (32)
Tal vez de tanto en tanto, la alabanza eche a perder a alguien, pero es seguro que cada día algo bueno y bello muere por falta de elogio (Nasefield).
Chistes de argentinos (7)
Che, ¿vos sabés cuál es el
país más cercano al Cielo?
Chile... ¡Porque esta ubicada al lado de Argentina!
Dichos (27)
El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra (Karl Marx).
Lo que se tiene que saber para tomar una copa de vino
Beber vino es un placer, y con moderación, incluso saludable, pero a veces también puede ser un poco complicado; sobre todo para aquellos que se inician en su consumo o aficionados esporádicos. Servirlo a una temperatura inadecuada, emplear copas no correctas o combinarlo con comidas con las que no cuadra son errores que se cometen con frecuencia. Tres reconocidos expertos nacionales nos dicen qué no debemos hacer (y cómo obrar correctamente) para disfrutar plenamente de la experiencia vinícola. Los presentamos: Guillermo Cruz, sumiller de Mugaritz, en Rentería, Guipúzcoa (dos estrellas Michelin y sexto mejor restaurante del mundo en 2015) y Mejor Sumiller de España 2014; el sumiller Iván Martínez, Nariz de Oro 2014; y Alicia Estrada, autora del libro Los 100 mejores vinos por menos de 10 € (Ed. GeoPlaneta, 2015).
Error nº 1: Un vino más caro siempre es mejor
Lo desmiente Alicia Estrada, autora del libro Los 100 mejores vinos por menos de 10 €: "Hay vinos caros excepcionales y vinos por debajo de 10 euros también excepcionales. Mucha gente me dice que ha probado uno de los caros y le ha decepcionado. Y era excepcional. Creo que tenemos que comprar los vinos que podemos y sabemos disfrutar. Los caros a veces son difíciles, son cerrados, necesitan una cierta preparación sensorial, un cierto conocimiento, una experiencia…". La especialista, además, subraya que el concepto de "mejor" es relativo: "El vino es una bebida de momentos. No es lo mismo uno de domingo, de paella que te tomas con tu familia, que uno de una noche romántica, que uno que te tomas con unos clientes en una cena de trabajo".
Lo desmiente Alicia Estrada, autora del libro Los 100 mejores vinos por menos de 10 €: "Hay vinos caros excepcionales y vinos por debajo de 10 euros también excepcionales. Mucha gente me dice que ha probado uno de los caros y le ha decepcionado. Y era excepcional. Creo que tenemos que comprar los vinos que podemos y sabemos disfrutar. Los caros a veces son difíciles, son cerrados, necesitan una cierta preparación sensorial, un cierto conocimiento, una experiencia…". La especialista, además, subraya que el concepto de "mejor" es relativo: "El vino es una bebida de momentos. No es lo mismo uno de domingo, de paella que te tomas con tu familia, que uno de una noche romántica, que uno que te tomas con unos clientes en una cena de trabajo".
Error nº 2: Siempre abro la botella media hora antes
No le estarás haciendo ningún mal a su contenido, pero tampoco le aportará beneficios. Si sospechas que el vino necesita abrirse, descórchalo con varias horas de antelación o somételo a un decantado o un jarreo (un decantado vigoroso). "El porcentaje de oxígeno que influye en la capacidad de esa botella de 75 cl es muy reducida", explica el sumiller Iván Martínez. "Si queremos oxigenar el vino porque está cerrado, por ser uno viejo que necesita respirar, o de ciertas variedades de uva que necesitan más oxígeno, tiene más sentido hacer un jarreado o decantarlo. Simplemente con eso vamos a evitar tener que abrirlo una hora antes o dos. Eso le hará algo, pero muy poco; le hará más, si realmente lo necesita, jarrearlo o decantarlo", señala Martínez.
No le estarás haciendo ningún mal a su contenido, pero tampoco le aportará beneficios. Si sospechas que el vino necesita abrirse, descórchalo con varias horas de antelación o somételo a un decantado o un jarreo (un decantado vigoroso). "El porcentaje de oxígeno que influye en la capacidad de esa botella de 75 cl es muy reducida", explica el sumiller Iván Martínez. "Si queremos oxigenar el vino porque está cerrado, por ser uno viejo que necesita respirar, o de ciertas variedades de uva que necesitan más oxígeno, tiene más sentido hacer un jarreado o decantarlo. Simplemente con eso vamos a evitar tener que abrirlo una hora antes o dos. Eso le hará algo, pero muy poco; le hará más, si realmente lo necesita, jarrearlo o decantarlo", señala Martínez.
Error nº 3: Si mi vino está caliente, ¡le echo un cubito!
Lo hemos visto, sobre todo en blancos y rosados; sacrilegio solo comparable a la atrocidad de mezclar un reserva con refresco de cola. "Es una pena, porque al echar el hielo estamos mezclando vino con agua", se lamenta Guillermo Cruz, Mejor Sumiller de España 2014. "Hay que pensar que detrás de cada botella hay un trabajo maravilloso, una filosofía, alguien que está todo el año esperando a hacer esa vendimia para que al final su emoción se convierta en una botella. Casi es preferible aguantar cinco minutos más el vino en la nevera que echarle un cubito de hielo. Pierdes el equilibrio del vino".
Lo hemos visto, sobre todo en blancos y rosados; sacrilegio solo comparable a la atrocidad de mezclar un reserva con refresco de cola. "Es una pena, porque al echar el hielo estamos mezclando vino con agua", se lamenta Guillermo Cruz, Mejor Sumiller de España 2014. "Hay que pensar que detrás de cada botella hay un trabajo maravilloso, una filosofía, alguien que está todo el año esperando a hacer esa vendimia para que al final su emoción se convierta en una botella. Casi es preferible aguantar cinco minutos más el vino en la nevera que echarle un cubito de hielo. Pierdes el equilibrio del vino".
Error nº 4: Lleno la copa hasta arriba
¡Somos espléndidos! Que no les falte de nada a nuestros invitados: igual que atiborramos sus platos, llenamos sus copas a rebosar… Y, aunque con buena intención, estamos quedando fatal. El sumiller Iván Martínez, Nariz de Oro 2014, recomienda llenarlas "siempre menos de la mitad. Por muchos motivos: porque el vino se calienta en exceso; porque si la llenas hasta arriba no puedes mover la copa para sacar más expresión al vino… Nos va a restar al vino. Además, a la hora de ingerirlo se dosifica mejor y no te llena tanto la boca. A mí me parece un poco ofensivo cuando te echan tanta cantidad".
¡Somos espléndidos! Que no les falte de nada a nuestros invitados: igual que atiborramos sus platos, llenamos sus copas a rebosar… Y, aunque con buena intención, estamos quedando fatal. El sumiller Iván Martínez, Nariz de Oro 2014, recomienda llenarlas "siempre menos de la mitad. Por muchos motivos: porque el vino se calienta en exceso; porque si la llenas hasta arriba no puedes mover la copa para sacar más expresión al vino… Nos va a restar al vino. Además, a la hora de ingerirlo se dosifica mejor y no te llena tanto la boca. A mí me parece un poco ofensivo cuando te echan tanta cantidad".
Error nº 5: Lo sirvo en vaso
Puede que beber agua en una copa bordelesa resulte muy chic; hacerlo al revés —ingerir vino en un vaso de agua— denota bisoñez. Utilices un vaso normal o uno de los achatados tipo zurito, te estarás perdiendo grandes cosas. "Una copa de vino con cierta altura y que el balón tenga un diámetro es vital para que el vino al moverlo se oxigene y volatilicen todos sus aromas", aconseja Iván Martínez. El tallo de la copa permite cogerla sin tener que poner los dedos a la altura del vino, calentándolo. Guillermo Cruz, de Mugaritz, coincide: "En una copa el vino siempre se crece. Pero en el fondo lo importante es consumirlo, que sea algo de todos los días, porque es parte de nuestra cultura; el resto es secundario".
Puede que beber agua en una copa bordelesa resulte muy chic; hacerlo al revés —ingerir vino en un vaso de agua— denota bisoñez. Utilices un vaso normal o uno de los achatados tipo zurito, te estarás perdiendo grandes cosas. "Una copa de vino con cierta altura y que el balón tenga un diámetro es vital para que el vino al moverlo se oxigene y volatilicen todos sus aromas", aconseja Iván Martínez. El tallo de la copa permite cogerla sin tener que poner los dedos a la altura del vino, calentándolo. Guillermo Cruz, de Mugaritz, coincide: "En una copa el vino siempre se crece. Pero en el fondo lo importante es consumirlo, que sea algo de todos los días, porque es parte de nuestra cultura; el resto es secundario".
Error nº 6: Un reserva siempre es mejor que un vino joven
"Dependerá", puntualiza Alicia Estrada. "Un reserva lo único que te dice es que ha pasado bastantes meses de barrica, y por tanto va a tener unas condiciones de durabilidad mayores. Lo puedes guardar más tiempo. No es un aval de calidad". La barrica aporta sabores y aromas, de los que los vinos jóvenes carecen, pero muchos de estos ofrecen, a cambio, frutosidad, frescura y un toque más moderno. Si se les aplica el proceso de maceración carbónica, pueden ganar en intensidad de sabor y color.
"Dependerá", puntualiza Alicia Estrada. "Un reserva lo único que te dice es que ha pasado bastantes meses de barrica, y por tanto va a tener unas condiciones de durabilidad mayores. Lo puedes guardar más tiempo. No es un aval de calidad". La barrica aporta sabores y aromas, de los que los vinos jóvenes carecen, pero muchos de estos ofrecen, a cambio, frutosidad, frescura y un toque más moderno. Si se les aplica el proceso de maceración carbónica, pueden ganar en intensidad de sabor y color.
Error nº 7: Solo compro vinos de Rioja o Ribera; son mejores
Pues no sabes lo que te pierdes. "En España tenemos unas zonas que en los últimos años están demostrando todo su potencial, como El Bierzo o Ribeira Sacra, que es la Borgoña española, o los de la comunidad valenciana, o los de Aragón…", describe Guillermo Cruz, de Mugaritz. "A día de hoy el consumidor tiene un abanico de opciones impresionante que ya no se limita a Rioja o Ribera, sino que hay muchísimo más y su calidad es por supuesto equiparable a la de estas zonas más conocidas". Ya sabe: arriesgue y vencerá. El pasado junio, por ejemplo, un vino de la D.O. Calatayud (Señorío de Ayud) obtuvo la máxima puntuación histórica en el certamen Bioweinpreis (Alemania).
Pues no sabes lo que te pierdes. "En España tenemos unas zonas que en los últimos años están demostrando todo su potencial, como El Bierzo o Ribeira Sacra, que es la Borgoña española, o los de la comunidad valenciana, o los de Aragón…", describe Guillermo Cruz, de Mugaritz. "A día de hoy el consumidor tiene un abanico de opciones impresionante que ya no se limita a Rioja o Ribera, sino que hay muchísimo más y su calidad es por supuesto equiparable a la de estas zonas más conocidas". Ya sabe: arriesgue y vencerá. El pasado junio, por ejemplo, un vino de la D.O. Calatayud (Señorío de Ayud) obtuvo la máxima puntuación histórica en el certamen Bioweinpreis (Alemania).
Error nº 8: Solo bebo vino en las comidas
Llegas a casa del trabajo, exhausto, y te abres una cerveza fresquita… ¿Puede haber algo mejor? Mejor no, pero el vino puede cumplir la misma misión sanadora con idéntica solvencia. "Yo lo llamo los momentos del vino", dice Alicia Estrada. "Hay un vino que te tomas mientras estás haciendo la comida, y otro que puedes beber cuando llegas a casa después del trabajo, cansado, malhumorado… Los franceses lo llaman 'vinos desalterantes': te hacen pasar de un estado anímico a otro. Te llevan a un estado de relax y te preparan para disfrutar del final del día con tu pareja o tu familia".
Llegas a casa del trabajo, exhausto, y te abres una cerveza fresquita… ¿Puede haber algo mejor? Mejor no, pero el vino puede cumplir la misma misión sanadora con idéntica solvencia. "Yo lo llamo los momentos del vino", dice Alicia Estrada. "Hay un vino que te tomas mientras estás haciendo la comida, y otro que puedes beber cuando llegas a casa después del trabajo, cansado, malhumorado… Los franceses lo llaman 'vinos desalterantes': te hacen pasar de un estado anímico a otro. Te llevan a un estado de relax y te preparan para disfrutar del final del día con tu pareja o tu familia".
Error nº 9: Decanto todos los vinos: para eso está el decantador, ¿no?
Esa especie de jarra grande de curvas voluptuosas queda divina en tu vitrina, pero úsala con precaución. "Solo cuando sea estrictamente necesario", previene Guillermo Cruz. "El vino es algo natural y tiene sus procesos. Y el momento desde que sale de la botella hasta que cae en la copa, percibiendo esos aromas de reducción, cuando está un poquito cerrado, hasta que poco a poco empieza a exhibirse y mostrarnos todo lo que tiene, es precioso y no hay que perderlo. Si tenemos tiempo hay que disfrutar de ese momento tan bonito".
Esa especie de jarra grande de curvas voluptuosas queda divina en tu vitrina, pero úsala con precaución. "Solo cuando sea estrictamente necesario", previene Guillermo Cruz. "El vino es algo natural y tiene sus procesos. Y el momento desde que sale de la botella hasta que cae en la copa, percibiendo esos aromas de reducción, cuando está un poquito cerrado, hasta que poco a poco empieza a exhibirse y mostrarnos todo lo que tiene, es precioso y no hay que perderlo. Si tenemos tiempo hay que disfrutar de ese momento tan bonito".
Error nº 10: ¡Tengo todos los accesorios que existen!
Bravo. Esas cajas que parecen llenas de instrumental quirúrgico son muy bonitas, y el típico regalo que uno recibe por Navidad en cuanto en su círculo detectan su creciente afición por el vino. Pero no todo su contenido es estrictamente necesario. "Esto es como empezar un deporte: no sé si lo importante es hacer bicicleta o comprarse toda la equipación", compara Alicia Estrada. "Personalmente hay dos cosas básicas: un buen sacacorchos y un decantador, para los vinos viejos. A partir de ahí… ¿un termómetro? Puede formar parte de la magia del vino, pero no es imprescindible".
Bravo. Esas cajas que parecen llenas de instrumental quirúrgico son muy bonitas, y el típico regalo que uno recibe por Navidad en cuanto en su círculo detectan su creciente afición por el vino. Pero no todo su contenido es estrictamente necesario. "Esto es como empezar un deporte: no sé si lo importante es hacer bicicleta o comprarse toda la equipación", compara Alicia Estrada. "Personalmente hay dos cosas básicas: un buen sacacorchos y un decantador, para los vinos viejos. A partir de ahí… ¿un termómetro? Puede formar parte de la magia del vino, pero no es imprescindible".
Error nº 11: Los climatizadores de vino son una pijada y no sirven para nada
Bueno, si realmente quiere convertirse en un aficionado serio y empezar a comprar botellas de cierta calidad, estos acondicionadores de temperatura, también llamados vinotecas —con capacidad a partir de seis botellas— pueden ser un estupendo regalo para ponerlo en la carta a los Reyes. "Están bien porque son cámaras que te mantienen una temperatura y una humedad constantes, y las botellas están muy bien conservadas", dice Guillermo Cruz. "Por ejemplo, en mi casa tengo un par de ellas grandes, de 140 botellas, y es como guardo el vino. Pero un climatizador de seis botellas también está bien: si el consumo no es muy grande, ahí tienes tus seis botellitas que sabes que están bien guardadas y bien custodiadas".
Bueno, si realmente quiere convertirse en un aficionado serio y empezar a comprar botellas de cierta calidad, estos acondicionadores de temperatura, también llamados vinotecas —con capacidad a partir de seis botellas— pueden ser un estupendo regalo para ponerlo en la carta a los Reyes. "Están bien porque son cámaras que te mantienen una temperatura y una humedad constantes, y las botellas están muy bien conservadas", dice Guillermo Cruz. "Por ejemplo, en mi casa tengo un par de ellas grandes, de 140 botellas, y es como guardo el vino. Pero un climatizador de seis botellas también está bien: si el consumo no es muy grande, ahí tienes tus seis botellitas que sabes que están bien guardadas y bien custodiadas".
Error nº 12: Si se rompe el corcho, lo empujo hacia dentro
Además de antiestético, un corcho desmenuzado nadando en el vino condena a este a un sinfín de incómodas partículas. "Hay que intentar sacarlo como sea", advierte Alicia Estrada. "En vinos muy viejos, el corcho se ha podido degradar por el paso del tiempo. También puede indicar que el vino está también degradado. Si cae en la botella corremos el riesgo de que se desmenuce dentro… Y luego habría que servirlo con un colador para que no pasaran esas partículas. Si no queremos llevar el colador a la mesa, que queda un poco feo, habría que decantarlo con él previamente".
Además de antiestético, un corcho desmenuzado nadando en el vino condena a este a un sinfín de incómodas partículas. "Hay que intentar sacarlo como sea", advierte Alicia Estrada. "En vinos muy viejos, el corcho se ha podido degradar por el paso del tiempo. También puede indicar que el vino está también degradado. Si cae en la botella corremos el riesgo de que se desmenuce dentro… Y luego habría que servirlo con un colador para que no pasaran esas partículas. Si no queremos llevar el colador a la mesa, que queda un poco feo, habría que decantarlo con él previamente".
Error nº 13: Solo bebo vino tinto (o blanco), independientemente de lo que coma
Hay devotos del tinto que desprecian la ligereza del blanco; también quienes no se salen de un blanco fresquito (muy apreciado por el público femenino). Combinar una comida con el vino idóneo (lo que se conoce como maridaje) no solo es algo que agradecen nuestras papilas gustativas, sino que mejora la comida y el vino. "Básicamente, los blancos siempre cuadran mejor con los pescados, mariscos y entrantes más ligeros porque no tienen taninos, son de más acidez, más frescos, más fáciles de beber…; y los tintos se adaptan muy bien a las carnes porque un maridaje que siempre funciona es el de taninos y proteína. Aquí nunca fallamos. Es una norma quizá demasiado general pero siempre funciona", dice Guillermo Cruz.
Hay devotos del tinto que desprecian la ligereza del blanco; también quienes no se salen de un blanco fresquito (muy apreciado por el público femenino). Combinar una comida con el vino idóneo (lo que se conoce como maridaje) no solo es algo que agradecen nuestras papilas gustativas, sino que mejora la comida y el vino. "Básicamente, los blancos siempre cuadran mejor con los pescados, mariscos y entrantes más ligeros porque no tienen taninos, son de más acidez, más frescos, más fáciles de beber…; y los tintos se adaptan muy bien a las carnes porque un maridaje que siempre funciona es el de taninos y proteína. Aquí nunca fallamos. Es una norma quizá demasiado general pero siempre funciona", dice Guillermo Cruz.
Error nº 14: Me pierdo con eso del maridaje
Vaaale, he aquí unas pistas: "Los vinos de una zona suelen maridar muy bien con las comidas tradicionales de esa región", argumenta el sumiller Iván Martínez. Por ejemplo, un albariño funcionará siempre bien con un plato de marisco gallego. "Otra pista son los colores. El color de un plato nos puede inducir a qué tipo de vino enfocarlo: los blancos suelen armonizar bien con platos de tonos claros: pescados blancos, carnes blancas…; los tintos, con carnes rojas, salsas oscuras… Aunque siempre hay matices".
Vaaale, he aquí unas pistas: "Los vinos de una zona suelen maridar muy bien con las comidas tradicionales de esa región", argumenta el sumiller Iván Martínez. Por ejemplo, un albariño funcionará siempre bien con un plato de marisco gallego. "Otra pista son los colores. El color de un plato nos puede inducir a qué tipo de vino enfocarlo: los blancos suelen armonizar bien con platos de tonos claros: pescados blancos, carnes blancas…; los tintos, con carnes rojas, salsas oscuras… Aunque siempre hay matices".
Error nº 15: El tinto, siempre del tiempo
Es un mandamiento que conviene matizar: no es lo mismo el tiempo en agosto que en enero. Guillermo Cruz, el premiado sumiller de Mugaritz, opina que "para disfrutar más del vino, una temperatura perfecta son 15 grados. Tapa esa puntita de más de alcohol que tienen algunos vinos, se enmascara un poco sobre todo en la primera copa, y ya se pondrá a 18 grados en copa. Pero si lo servimos a 18 grados o del tiempo, que son 20, pues imagínate cómo acaba esa copa".
Es un mandamiento que conviene matizar: no es lo mismo el tiempo en agosto que en enero. Guillermo Cruz, el premiado sumiller de Mugaritz, opina que "para disfrutar más del vino, una temperatura perfecta son 15 grados. Tapa esa puntita de más de alcohol que tienen algunos vinos, se enmascara un poco sobre todo en la primera copa, y ya se pondrá a 18 grados en copa. Pero si lo servimos a 18 grados o del tiempo, que son 20, pues imagínate cómo acaba esa copa".
Error nº 16: Sirvo el vino en una copa húmeda
Los maestros cerveceros recomiendan una jarra húmeda para que el líquido se deslice mejor. No así los expertos en vino. Para ellos, una copa limpia y seca, basta. "Si son copas que se utilizan una vez al mes conviene pasarlas un paño para quitarles el polvo, que a veces distorsiona los matices del vino. Lo mejor es secarlas, si se puede, con un trapo que solo sea de copas", dice Guillermo Cruz. Como indica Iván Martínez, "del agua siempre van a quedar gotas que, aunque en un tanto por ciento mínimo, van a diluirse y van a restar al vino".
Los maestros cerveceros recomiendan una jarra húmeda para que el líquido se deslice mejor. No así los expertos en vino. Para ellos, una copa limpia y seca, basta. "Si son copas que se utilizan una vez al mes conviene pasarlas un paño para quitarles el polvo, que a veces distorsiona los matices del vino. Lo mejor es secarlas, si se puede, con un trapo que solo sea de copas", dice Guillermo Cruz. Como indica Iván Martínez, "del agua siempre van a quedar gotas que, aunque en un tanto por ciento mínimo, van a diluirse y van a restar al vino".
Error nº 17: Cambio de un vino a otro en la misma copa
Genial, pero antes de verter el nuevo no olvides efectuar lo que se conoce como envinado: enjuagar la copa con unas gotas del vino que nos vamos a servir. "Si se va a utilizar la misma copa para tomar varios vinos hay que envinar: quita los restos del vino anterior y permite continuar con el siguiente", explica Guillermo Cruz. Obviamente no te bebas esa pequeña cantidad: descártala y estarás listo para disfrutar del siguiente caldo.
Genial, pero antes de verter el nuevo no olvides efectuar lo que se conoce como envinado: enjuagar la copa con unas gotas del vino que nos vamos a servir. "Si se va a utilizar la misma copa para tomar varios vinos hay que envinar: quita los restos del vino anterior y permite continuar con el siguiente", explica Guillermo Cruz. Obviamente no te bebas esa pequeña cantidad: descártala y estarás listo para disfrutar del siguiente caldo.
Error nº 18: El vino en garrafa es un asco
No siempre. "En Francia esos contenedores de cinco litros son muy, muy habituales para el vino cotidiano. Y están bien vistos. Es simplemente una forma de tener mejor conservado el vino que te vas a tomar en quince días", nos ilustra Alicia Estrada. "En España no están nada bien vistos. La razón, creo, es que tendemos a consumir cada vez menos pero de mayor calidad. Ese tipo de envases se asocian a un perfil de consumo más básico y cotidiano, y eso precisamente es lo que estamos perdiendo en este país: el vino de todos los días en la mesa. Su calidad puede ser la misma que la de uno joven, por ejemplo".
No siempre. "En Francia esos contenedores de cinco litros son muy, muy habituales para el vino cotidiano. Y están bien vistos. Es simplemente una forma de tener mejor conservado el vino que te vas a tomar en quince días", nos ilustra Alicia Estrada. "En España no están nada bien vistos. La razón, creo, es que tendemos a consumir cada vez menos pero de mayor calidad. Ese tipo de envases se asocian a un perfil de consumo más básico y cotidiano, y eso precisamente es lo que estamos perdiendo en este país: el vino de todos los días en la mesa. Su calidad puede ser la misma que la de uno joven, por ejemplo".
Error nº 19: Opino que un vino con más grados es mejor
Los vinos considerados "modernos" tienen una graduación alcohólica mayor, llegando a los 14,5 grados (la graduación estándar es de 12º o 13º en el tinto, y algo menos en el blanco, unos 11º). Pero eso no tiene relación alguna con la calidad. "En los últimos años se buscan vinos con más concentración, más taninos, más madera… y para lograrlo necesitas en el momento de la madurez ir un poco más al límite, y eso incrementa el grado alcohólico", explica Guillermo Cruz. "A día de hoy, hay como dos estilos: los más clásicos, con menor grado alcohólico, más elegantes, con un poquito más de acidez; y los más modernos, con más concentración, más estructura, mayor grado alcohólico… Lo bueno de este mundo es que hay vinos para satisfacer a todo tipo de personas", añade Cruz.
Los vinos considerados "modernos" tienen una graduación alcohólica mayor, llegando a los 14,5 grados (la graduación estándar es de 12º o 13º en el tinto, y algo menos en el blanco, unos 11º). Pero eso no tiene relación alguna con la calidad. "En los últimos años se buscan vinos con más concentración, más taninos, más madera… y para lograrlo necesitas en el momento de la madurez ir un poco más al límite, y eso incrementa el grado alcohólico", explica Guillermo Cruz. "A día de hoy, hay como dos estilos: los más clásicos, con menor grado alcohólico, más elegantes, con un poquito más de acidez; y los más modernos, con más concentración, más estructura, mayor grado alcohólico… Lo bueno de este mundo es que hay vinos para satisfacer a todo tipo de personas", añade Cruz.
Error nº 20: Me voy a tomar el vino que me sobró hace una semana
No se moleste: aunque lo haya guardado en el frigorífico, mejor destínelo a aderezar una salsa. "Aquí hay un principio básico y esencial: cuando una botella se descorcha entra oxígeno y empieza un proceso de oxidación", alerta Iván Martínez. "En perfectas condiciones y si lo guardamos con el mismo corcho, aguanta un par de días", dice Guillermo Cruz. Hay algo mejor aún que su propio corcho, que son los tapones de extracción de aire, que pueden mantener en condiciones la botella unos cuatro o cinco días. "Eso es fantástico porque cada vez que bebes bombeas el aire de dentro, y otra vez en perfectas condiciones", añade Cruz.
No se moleste: aunque lo haya guardado en el frigorífico, mejor destínelo a aderezar una salsa. "Aquí hay un principio básico y esencial: cuando una botella se descorcha entra oxígeno y empieza un proceso de oxidación", alerta Iván Martínez. "En perfectas condiciones y si lo guardamos con el mismo corcho, aguanta un par de días", dice Guillermo Cruz. Hay algo mejor aún que su propio corcho, que son los tapones de extracción de aire, que pueden mantener en condiciones la botella unos cuatro o cinco días. "Eso es fantástico porque cada vez que bebes bombeas el aire de dentro, y otra vez en perfectas condiciones", añade Cruz.
Error nº 21: Guardo desde hace 20 años una botella en un armario
Pregúntese: ¿es un vino preparado para perdurar? Y sobre todo, ¿lo conserva en las condiciones óptimas? Una despensa afectada por cambios de temperatura o cercana a un radiador hará que se lleve un chasco cuando descorche esa botella. Guillermo Cruz pone un ejemplo: "El domingo por la noche abrimos un gran reserva Rioja del 64 y estaba impresionante. Era pletórico. Y tenía cincuenta y tantos años. Pero había estado bien conservado, a una temperatura constante, en un calado [cueva subterránea]… El problema de la caducidad de los vinos es la conservación. Si una botella está constantemente con oscilaciones de temperatura, en verano a 40 grados, en invierno a -5, al final el vino se destroza, porque es un ser vivo. Así como lo trates mientras duerma, así despertará después".
Pregúntese: ¿es un vino preparado para perdurar? Y sobre todo, ¿lo conserva en las condiciones óptimas? Una despensa afectada por cambios de temperatura o cercana a un radiador hará que se lleve un chasco cuando descorche esa botella. Guillermo Cruz pone un ejemplo: "El domingo por la noche abrimos un gran reserva Rioja del 64 y estaba impresionante. Era pletórico. Y tenía cincuenta y tantos años. Pero había estado bien conservado, a una temperatura constante, en un calado [cueva subterránea]… El problema de la caducidad de los vinos es la conservación. Si una botella está constantemente con oscilaciones de temperatura, en verano a 40 grados, en invierno a -5, al final el vino se destroza, porque es un ser vivo. Así como lo trates mientras duerma, así despertará después".
Error nº 22: Lo que me sobra, lo conservo a temperatura ambiente
A veces sucede que abrimos una botella y no nos la bebemos entera. En serio: a veces sucede. Si tenemos pensado consumirla en uno o dos días, mejor guardemos la botella en el frigorífico. "Desde luego va a estar mejor conservada", afirma Guillermo Cruz, "Eso sí, acordémonos de sacarla con tiempo para que no esté fría cuando la vayamos a servir. De todos modos, aunque las temperaturas son importantes, mejor pecar de fresco que de caliente. Una vez en copa se irá calentando, pero si el vino se sirve demasiado caliente las percepciones del alcohol siempre son mucho más altas y es un poco más desagradable"
A veces sucede que abrimos una botella y no nos la bebemos entera. En serio: a veces sucede. Si tenemos pensado consumirla en uno o dos días, mejor guardemos la botella en el frigorífico. "Desde luego va a estar mejor conservada", afirma Guillermo Cruz, "Eso sí, acordémonos de sacarla con tiempo para que no esté fría cuando la vayamos a servir. De todos modos, aunque las temperaturas son importantes, mejor pecar de fresco que de caliente. Una vez en copa se irá calentando, pero si el vino se sirve demasiado caliente las percepciones del alcohol siempre son mucho más altas y es un poco más desagradable"
Error nº 23: Siempre mancho el mantel
"Las manchas en el mantel son un sufrimiento", dice Alicia Estrada. "Para evitarlas, está el truco de girar ligeramente la botella cuando está cayendo la última gota, mientras la devolvemos a su posición vertical. Muchas veces ayuda tener una servilleta en la otra mano. Cuando vas a un restaurante está bien observar al sumiller cómo te sirve el vino, es bonito también aprender a servirlo". Y si la gota finalmente aterriza en el mantel, la leyenda dice que un puñado de sal gorda, o un remojo posterior en leche, evitarán que la mancha pase a la posteridad.
"Las manchas en el mantel son un sufrimiento", dice Alicia Estrada. "Para evitarlas, está el truco de girar ligeramente la botella cuando está cayendo la última gota, mientras la devolvemos a su posición vertical. Muchas veces ayuda tener una servilleta en la otra mano. Cuando vas a un restaurante está bien observar al sumiller cómo te sirve el vino, es bonito también aprender a servirlo". Y si la gota finalmente aterriza en el mantel, la leyenda dice que un puñado de sal gorda, o un remojo posterior en leche, evitarán que la mancha pase a la posteridad.
Dichos (25)
Si a un hombre le das un pez, comerá hoy. Si le enseñas a pescar, comerá toda su vida. Si le enseñas a vender pescado al por mayor, se hará millonario (Antiguo proverbio japonés muy mejorado).
Chistes de argentinos (6)
¿Qué dice un Argentino
cuando sale de la Iglesia?
Sagrado Corazón de Jesús... Confía en mí.
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