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Muerto el perro se acabó la rabia



¿Cuál es el origen del refrán: Muerto el perro, se acabó la rabia?

Muerto el perro, se acabó la rabia” es un refrán que tiene su origen en un hecho cruel. Se trata del sacrificio de perros rabiosos. Esta práctica se llevaba a cabo con el fin de evitar que esta enfermedad se siguiera propagando pues antiguamente se creía que matando al perro que había mordido a alguien se evitaba el contagio de la rabia que este padecía.

En la actualidad esta frase no se aplica de forma literal, por lo que no hace referencia a la muerte de ningún animal sino que se utiliza para decir que en ocasiones se deben tomar medidas radicales para ponerle fin a un problema poniéndole fin al factor que lo causa.

Al terminar con el factor causante, entonces también se acaba con sus efectos o consecuencia.


Fuente: El Nacional

Vete al carajo


“CARAJO" se le llamaba  a la pequeña canastilla que se encontraba en lo alto del palo mayor  de las antiguas naves.
Cuando un marinero cometía una falta se le mandaba al Carajo en señal de castigo.
Hete aquí por qué cuando queremos perder de vista a alguien usamos la expresión:

“VETE  AL CARAJO”

Vete a hacer puñetas


La usamos cuando queremos despedir a alguien con desconsideración. Las puñetas son las bocamangas (la parte más cercana de la manga) realizadas con bordados y puntillas, que adornaban algunas togas. Estos adornos eran realizados a mano con hilo, formando un tejido calado con flores y figuras. Era una labor muy delicada que implicaba la inversión de mucha paciencia, tiempo y dinero .

Verdades de perogrullo


¿Quién no ha hablado alguna vez de las verdades de Perogrullo? Pero... ¿sabemos realmente quién fue este personaje, si es que alguna vez existió? No puede afirmarse con certeza quién fue Perogrullo. Para algunos, fue un personaje quimérico; para otros, una persona de carne y hueso, asturiano para más datos. Sea como fuere, lo que no puede cuestionarse es el caudal de ingenio y gracejo encerrado en las célebres "verdades" que se atribuyen a este personaje, que a la mano cerrada le llamaba puño. Estas "verdades" formaron parte de coplas, muy cuidadosamente recopiladas y un autor tan afamado como Francisco de Quevedo y Villegas las intercaló en sus prosas. La incorporación en el uso coloquial de la expresión verdades de Perogrullo (en realidad, una deformación del nombre Pedrogrullo) se debe a la necesidad de expresar aquello que por evidente y consabido se hace ocioso anunciar.

Tonto de capirote


Frase aplicada a la persona muy necia o incapaz. Según Unamuno, en un articulo publicado en 1923, decía que tonto de capirote "es el que con un capirote o bonete puntiagudo, hace de tonto en las fiestas. Es un tonto de alquiler y casi oficial"

Tomar las de Villadiego


Si existe un dicho popular de origen español cuyo origen es controvertido, sin duda es este que nos ocupa ahora. Sobre lo que no se tiene ninguna duda es respecto de su antigüedad, ya que se lo menciona por primera vez en La Celestina, la célebre tragicomedia de Calisto y Melibea escrita en parte por Fernando de Rojas, donde se hace referencia a las "calzas de Villadiego". Pero los estudiosos no se ponen de acuerdo acerca de su procedencia: para algunos, alude a un determinado tipo de calzones -calzas- que se confeccionaban por entonces en el pueblo burgalés de Villadiego; para otros, evoca la figura del aventurero que llevaba ese apellido, quien por alguna razón que se desconoce, se vio obligado a escapar precipitadamente de determinado lugar. Existen otras versiones no menos contradictorias, una de las cuales sostiene que se refiere a las alforjas que se fabricaban en la ciudad de Villadiego, aludiendo a que éstas son lo primero que se toma cuando se huye de un lugar, pero en realidad, se trataría de las calzas, que sí son lo primero que uno toma en su huida. Pero sea como fuere, el significado de la frase tomarse las de Villadiego tiene en todos los casos el mismo sentido: huir, salir en estampida por efecto de una contingencia súbita e imprevista.

Tirar la casa por la ventana


En el siglo XIX se impuso la costumbre de que a aquel que le tocaba la lotería, tiraba los enseres de su casa por la ventana… Literalmente los muebles se iban a la calle.

Tener muchas ínfulas


En la Antigüedad, se llamaban "ínfulas" a unas tiras o vendas de las que pendían dos cintas llamadas "vittae", una a cada lado de la cabeza. Las "ínfulas" se usaban arrolladas en la cabeza a manera de diadema o corona, y solían lucirlas los príncipes y sacerdotes paganos, como señal distintiva de su dignidad. Con estas "ínfulas" se adornaban también los altares y -en algunas ocasiones- las víctimas que eran llevadas al sacrificio. Pero cuantas más eran las ínfulas y mejor la calidad de su confección, más importante era considerada la persona que las portaba, por lo que, era muy común escuchar hablar de víctima de muchas ínfulas. Con el tiempo, el dicho pasó a designar a todo aquel que actúa con habitual vanidad y orgullo desmedidos y, por lo general, despreciando al prójimo.

Tener más cuento que Calleja


Saturnino Calleja Fernández (Burgos 1853-Madrid 1915) era un editor, pedagogo y escritor español, eran conocidos los giros que les daba a los cuentos populares, por ejemplo el soldadito de plomo cobraba vida por devoción a la Virgen del Pilar, el Barón de Munchaunnsen pasó a llamarse el Barón de la Castaña etc..etc..a la famosa coletilla Comieron perdices y fueron felices Calleja añadió; y a mi no me dieron porque no quisieron. Se dice que alguien tiene mas cuento que Calleja, cuando tiende a exagerar las cosas o inventárselas .

Ser chivo expiatorio



Este dicho proviene de una práctica ritual de los antiguos judíos, por la que el Gran Sacerdote, purificado y vestido de blanco para la celebración del Día de la Expiación ("purificación de las culpas por medio de un sacrificio") elegía dos machos cabríos, echaba a suerte el sacrificio de uno, en nombre del pueblo de Israel y ponía las manos sobre la cabeza del animal elegido -llamado el Azazel- al que se le imputaban todos los pecados y abominaciones del pueblo israelita. Luego de esta ceremonia, el macho sobreviviente era devuelto al campo por un acólito y abandonado a su suerte, en el valle de Tofet, donde la gente lo perseguía entre gritos, insultos y pedradas. Por extensión, la expresión ser el chivo expiatorio adquirió entre nosotros el valor de hacer caer una culpa colectiva sobre alguien en particular, aun cuando no siempre éste haya sido el responsable de tal falta.

Ser un cafre


El apelativo cafre se aplica a toda persona o situación que encarna lo opuesto a la civilización y la cultura. En realidad, se llaman cafres a los habitantes de Cafreria o País de los Cafres, grupo de pueblos bantúes que habitaban la región oriental de África del Sur, en El Cabo Natal. La cafreria es un nombre de origen árabe con el que los geógrafos de los siglos XVII y XVIII denominaban a la parte de África situada al sur del Ecuador poblada por infieles, es decir, no musulmanes .

Salvarse por los pelos


Antiguamente muchos marineros no sabían nadar. Era costumbre que se dejaran el pelo largo para que si caían a la mar los agarraran "por los pelos" para salvarlos.

Quedarse sin blanca


La blanca era una moneda castellana de plata, que se acuñó por primera vez en tiempos de Pedro I (1334-1369).
De ahí viene la expresión "quedarse sin blanca" (quedarse sin dinero).

Ponerse las botas


Se dice para manifestar lo excelente de un negocio o una comida. En la antigüedad los pobres iban descalzos o calzados con alpargatas, mientras que los ricos llevaban botas, entre otras razones para montar a caballo. De aquí que el hecho de "ponerse las botas" se relacione con algo bueno y provechoso.

Poner pies en polvorosa


Utilizada para decir que alguien ha escapado con precipitación. Según algunos, la frase proviene de la nube de polvo que se formaba en los caminos antiguos cuando alguien pasaba por ellos muy rápidamente. Otros, sin embargo, fundan el dicho en el modo de hablar de los gitanos, en cuya jerga la palabra polvorosa significa calle.

Poner la mano en el fuego


La procedencia de este dicho, que se utiliza para manifestar el respaldo total a alguien o algo, se remonta a la época en la que se practicaba el llamado juicio de Dios. También conocida como Ordalia, esta era una institución  jurídica que dictaminaba, atendiendo supuestos mandatos divinos, la inocencia o culpabilidad de una persona o cosa, acusadas de quebrantar las normas establecidas o cometer un pecado. Esta costumbre pagana se ejecutaba de formas muy diversas. No obstante, casi todas consistían en pruebas de fuego (sujetar hierros candentes, introducir las manos en la lumbre). Si la persona salía de la prueba con pocas quemaduras, significaba que Dios la consideraba inocente y por tanto, no tenía que recibir ningún castigo .

Poner en tela de juicio


En el antiguo Derecho Procesal, poner en tela de juicio significaba que un caso estaba pendiente de averiguaciones previas para formar un asunto o resolverlo. En la expresión, la voz latina "tela" que significa empalizada, se usa con el significado de palestra, lugar cerrado para celebrar en él debates o discusiones. Dicho esto, la expresión "poner en tela de juicio", se dice cuando tenemos dudas acerca de la certeza, legalidad o éxito de una cosa.

Pasar la noche en blanco


El origen viene de cuando ciertas órdenes de caballería exigían al aspirante, pasar una noche en vigilia velando armas, antes de ser nombrados caballeros. Esa noche el caballero la pasaba vestido con una túnica de color blanco por lo que se decía “pasar la noche en blanco”.

Para ti la perra gorda


En 1870 se acuñó en España una moneda de 10 céntimos en la que en uno de sus lados había un león sosteniendo el escudo de España, pero era tan raquítico el animal que la gente lo llamó popularmente "perra“ (estaba también la de 5 céntimos llamada "perra chica"). Esta frase se utiliza cuando harto de discutir con alguien y vista su cabezoneria,se le da la razón aun sin querer dársela o sin tenerla.

Pagar el pato


La frase fue utilizada por los cristianos viejos para burlarse de los judíos españoles.
La fe de éstos se mantenía a través del Pacto que era el vocablo utilizado para referirse al “concierto de Dios”.
Comoquiera que eran perseguidos por su fe y que estaban obligados a pagar unos impuestos especiales por el hecho de ser judíos, se construyó la frase con sentido irónico y burlesco. Se les decía: Aquí pagaréis el pato al jugar con el sonido y la escritura de ambos vocablos.

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